APRENDER DE LA EXPERIENCIA CHINA
El caso de China demuestra que el desarrollo económico puede construirse gradualmente a partir de instituciones débiles, si se aplican políticas pragmáticas y adaptativas. Según Yuen Yuen Ang, el país logró transformar la corrupción, la ineficiencia y la fragilidad jurídica en oportunidades para crear mercados dinámicos y fortalecer su institucionalidad. Las lecciones clave incluyen apostar por el cambio gradual, fomentar la gobernanza flexible, combatir la corrupción mediante incentivos y transparencia, y garantizar derechos de propiedad claros. También subraya la necesidad de fortalecer el poder judicial, priorizar inversiones en servicios públicos y promover alianzas público-privadas e innovación. Guatemala podría adaptar estas estrategias para impulsar un crecimiento inclusivo y sostenido.
CÓMO (NO) ATRAER INVERSIONES DE CHINA
El debate sobre si Guatemala debería romper con Taiwán para establecer relaciones con China Popular se centra en la expectativa de mayores inversiones extranjeras. Sin embargo, la experiencia de países como Costa Rica, El Salvador y diversas naciones africanas muestra que el simple cambio de lealtades diplomáticas no garantiza un flujo significativo de capital chino. Las razones radican en la importancia del clima de negocios y de instituciones sólidas para atraer inversión sostenible. En el caso guatemalteco, la prioridad debe ser fortalecer el Estado, garantizar certeza jurídica y generar condiciones competitivas, de modo que el país sea atractivo no solo para China o Taiwán, sino para inversionistas globales.