TRÁFICO, PODER Y COORDINACIÓN
El atasco capitalino no es solo un problema de movilidad. Es un problema de gobernanza. Se pierden horas productivas, competitividad, calidad de vida y oportunidades. Pero la solución no es únicamente más presupuesto. El núcleo del desafío es institucional.
EN EL NUEVO ORDEN GLOBAL: MESA O MENÚ
El orden económico internacional que conocíamos se debilita aceleradamente. En esta columna analizo qué implica este cambio para Guatemala y por qué, frente a un mundo más incierto y transaccional, necesitamos combinar reformas internas, diversificación externa y realismo estratégico, sin renunciar a los principios de la democracia liberal y la economía de mercado.
La inversión no prospera en tierra incierta
La inversión privada requiere un marco institucional predecible. Cuando las reglas son inciertas y la aplicación de la ley es inconsistente, el riesgo aumenta y la inversión se contrae. La evidencia internacional muestra que la certeza jurídica y el respeto a los contratos son condiciones necesarias para atraer inversión y sostener el crecimiento económico. El fortalecimiento institucional debe entenderse como una política económica central, no accesoria.
CRECER EN LA INCERTIDUMBRE
Guatemala es una economía pequeña y abierta: no decide los precios internacionales, pero sí puede decidir con qué reglas los enfrenta. Este artículo reflexiona sobre por qué la incertidumbre global no justifica la inacción interna y por qué las reformas institucionales, fiscales y de clima de negocios siguen siendo indispensables para elevar el crecimiento potencial del país.
SALARIO MÍNIMO: MUCHO RUIDO, POCO DESARROLLO
Cada diciembre repetimos el mismo ritual: debatimos el salario mínimo como si de él dependiera el desarrollo del país.
Pero en una economía donde casi el 80% del empleo es informal y el ingreso promedio ronda los Q2,800, esa discusión es, en gran medida, secundaria.
En esta columna argumento que los salarios no son bajos por decreto ni por “injusticia”, sino por baja productividad.
Sin crear más valor por trabajador, cualquier aumento salarial forzado termina en más informalidad, menos empleo o menor inversión.
EN DEFENSA DEL VOSEO
Cierro el año con una columna distinta a las habituales: menos económica, más cultural, pero igualmente relacionada con identidad y valores. Una defensa del voseo, motivada por una tendencia creciente a verlo como algo vulgar y a asociar el tuteo con refinamiento. Sostengo que esa percepción ignora el origen histórico del “vos”, su enorme extensión en América Latina y su valor como seña de identidad centroamericana. En un país escaso en motivos de orgullo compartido, despreciar uno de los rasgos culturales más auténticos que tenemos parece, cuando menos, innecesario.
¿GOBERNABILIDAD… A CUALQUIER PRECIO?
La aprobación del Presupuesto 2026 volvió a poner sobre la mesa un dilema recurrente: el uso del gasto público como mecanismo para “asegurar” mayorías legislativas. Este año, la magnitud del recurso transferido a los Consejos de Desarrollo —más de Q16 millardos— eleva el tema a una dimensión institucional crítica. ¿Puede un país aspirar a estabilidad cuando la estabilidad se compra?
LECCIONES REGIONALES PARA ATRAER INVERSIÓN
Centroamérica es un laboratorio vivo de lo que funciona —y lo que no— para atraer inversión extranjera directa. Guatemala posee ventajas que muchos vecinos envidiarían: estabilidad macroeconómica, sistema financiero sólido, apertura comercial. Pero seguimos fallando en lo esencial: instituciones débiles, incertidumbre regulatoria y falta de protección efectiva de los derechos de propiedad.
PROPIEDAD, INSTITUCIONES Y DESARROLLO REAL
En esta columna publicada en Prensa Libre, reflexiono sobre la relación entre los derechos de propiedad y el fortalecimiento institucional.
Inspirada en el diálogo con Hernando De Soto y Lorenzo Montanari, la columna argumenta que la prosperidad no surge de los decretos ni del gasto público, sino de la certeza jurídica y la libertad que otorgan los derechos de propiedad bien protegidos, defendibles y transables.
¿A UN PASO DEL GRADO DE INVERSIÓN?
La mejora reciente de Fitch Ratings es una buena noticia: reconoce nuestra prudencia macroeconómica y el bajo endeudamiento público. Sin embargo, las calificadoras coinciden en algo esencial: sin instituciones fuertes, sin Estado de Derecho y sin certeza jurídica, no habrá grado de inversión posible. El reto no está en las cifras, sino en la política.
UN ÁRBITRO TÉCNICO PARA EL CONGRESO
En el Congreso se legisla demasiado a ciegas: se aprueban leyes y transferencias millonarias sin que exista un análisis fiscal serio que mida su impacto.
Mientras tanto, la deuda crece, la disciplina fiscal se erosiona y los incentivos clientelares se multiplican. En esta columna se explica por qué Guatemala necesita una oficina técnica independiente, similar a la Congressional Budget Office (CBO) de Estados Unidos, que evalúe de manera objetiva y transparente el costo de cada decisión legislativa.
PRESUPUESTO 2026: LA TENTACIÓN DE LA IMPRUDENCIA
El Presupuesto 2026 privilegia el gasto corriente sobre la inversión, aumenta la deuda pública y compromete la estabilidad fiscal. En mi columna en Prensa Libre expongo por qué este camino es riesgoso y qué medidas podrían tomarse para recuperar prudencia y calidad en el gasto.
UNA PIEZA EN EL ROMPECABEZAS ANTICORRUPCIÓN
La creación de una Secretaría de Integridad Pública es una iniciativa positiva, pero no suficiente. El combate a la corrupción en Guatemala requiere reformas más profundas: profesionalización del servicio civil, digitalización del gasto, justicia independiente y una Contraloría con dientes de acero.
PUERTOS: LA GRAN REFORMA PENDIENTE
Los puertos son la llave de la competitividad de Guatemala. No obstante, nuestro sistema portuario sigue atrapado en leyes incompletas, gobernanzas fragmentadas y limitaciones que frenan tanto la eficiencia operativa como la atracción de inversión. En el Congreso hay dos iniciativas de ley que pueden complementarse para construir un marco legal moderno y que otorgue certeza jurídica. La discusión de la reforma portuaria debe asumirse como un asunto de Estado.
NO HAY GASTO MÁGICO SIN INSTITUCIONES FUERTES
Incrementar el gasto público en infraestructura no garantiza desarrollo si el aparato estatal sigue atrapado en corrupción, falta de capacidad y temor a la justicia politizada. En esta columna publicada en Prensa Libre reflexiono sobre los riesgos de los “atajos” y las salidas pragmáticas que Guatemala puede explorar.
LAS REGLAS DEL JUEGO SÍ IMPORTAN
Basada en mi participación en un foro reciente de FUNDESA, esta columna analiza por qué la justicia y las políticas públicas importan más de lo que se suele admitir cuando se habla de atraer inversión. Sin reglas claras y un Estado que funcione, Guatemala no despegará.
¿DEUDA PARA QUÉ?
En lugar de seguir enfrascados en debates técnicos sobre el momento o las tasas de interés de los bonos del Tesoro, deberíamos preguntarnos si el endeudamiento público está sirviendo para impulsar el desarrollo o para mantener viejas estructuras clientelares.
En mi columna en Prensa Libre reflexiono sobre esta paradoja y propongo una alternativa: la creación de vehículos financieros especializados, blindados y eficientes, para canalizar los recursos hacia proyectos transformadores.
EL FALSO ENCANTO DEL PROTECCIONISMO
En esta nueva entrega publicada en Prensa Libre, advierto sobre el resurgimiento del proteccionismo como respuesta fácil —pero peligrosa— a los desafíos económicos globales. Guatemala, cuyo bienestar depende de su inserción inteligente en el comercio internacional, no puede darse el lujo de caer en ese espejismo.
ENTRE RISAS Y REZAGOS
Guatemala aparece bien posicionada en el ranking mundial de felicidad. Pero sigue mal en el de desarrollo humano.
¿Cómo explicar esa paradoja? ¿Y qué consecuencias tiene para nuestras políticas públicas?
En esta columna analizo los nuevos datos de la ONU y propongo tres reformas urgentes para transformar sonrisas en progreso sostenible.
LA APUESTA POR TAIWÁN
En un mundo donde muchos países han abandonado a Taiwán para alinearse con Pekín, Guatemala sigue siendo su principal aliado diplomático.
¿Es eso prudente o ingenuo? ¿Tiene beneficios concretos o solo valor simbólico?
En esta columna exploro las razones —morales, estratégicas y prácticas— por las que mantener nuestra alianza con Taiwán aún nos conviene, siempre que sepamos aprovecharla.