DÓLAR FUERTE, EURO DÉBIL
La depreciación del euro frente al dólar, impulsada por la desaceleración europea, la guerra en Ucrania y las alzas de tasas en EE. UU., genera tanto riesgos como oportunidades para Guatemala. El quetzal estable hace que las importaciones europeas sean más baratas, beneficiando a las empresas locales que dependen de insumos o maquinaria del continente. Sin embargo, las exportaciones guatemaltecas hacia Europa se encarecen, afectando la competitividad, sobre todo en productos cíclicos. Dado que la tendencia del euro parece prolongarse, Guatemala debe fortalecer la diversificación de mercados y productos, aprovechar programas de apoyo al comercio e impulsar una estrategia que mantenga su presencia en el mercado europeo.
TRUMP Y LA ECONOMÍA (DE GUATEMALA)
El plan económico anunciado por Donald Trump durante su campaña, caracterizado por medidas proteccionistas, reducción de impuestos y aumento del gasto militar, genera incertidumbre sobre sus posibles efectos en la economía de Guatemala. Aunque a corto plazo estas políticas podrían fortalecer el crecimiento en Estados Unidos, a mediano plazo podrían afectar negativamente las exportaciones guatemaltecas y la recepción de remesas, clave para la demanda interna. Además, el aumento del déficit fiscal estadounidense puede influir en la inflación y el costo del financiamiento externo para Guatemala. Sin embargo, las inconsistencias del plan y las limitaciones políticas podrían moderar su impacto, obligando a un enfoque más pragmático.
MÁS ALLÁ DE LO FISCAL
Más allá de la política fiscal y monetaria, el comercio exterior es clave para el desarrollo económico sostenible de Guatemala. La nueva Política Integrada de Comercio Exterior, Competitividad e Inversiones busca fomentar exportaciones, atraer inversión extranjera y apoyar a las pymes. Dado que el comercio exterior representa más del 60% del PIB, el país tiene margen para diversificar mercados y aumentar la productividad sin recurrir a estrategias obsoletas como la devaluación. Es esencial facilitar tanto exportaciones como importaciones, ya que un acceso eficiente a bienes externos fortalece el aparato productivo y mejora el bienestar. La apertura comercial debe verse como una vía para el progreso, no como un fin en sí misma.