
EL FINANCIEMIENTO DE LA CAMPAÑA ELECTORAL
El financiamiento de las campañas electorales en Guatemala sigue siendo un problema complejo y de difícil control, pese a las múltiples reformas impulsadas en los últimos años para reducir los riesgos de corrupción y captura del Estado. Aunque se han limitado las donaciones empresariales y restringido la propaganda, estas medidas han generado efectos secundarios no deseados, como un posible incremento del financiamiento proveniente del crimen organizado y un menor entusiasmo ciudadano en los procesos electorales. La discusión sobre si el financiamiento debe provenir exclusivamente de fondos públicos carece de consenso y genera rechazo social, mientras que las reglas existentes resultan insuficientes ante la incapacidad del Tribunal Supremo Electoral de ejercer una supervisión efectiva. En este contexto, garantizar la transparencia, reducir los tiempos de campaña y fortalecer la independencia y autoridad del TSE se vuelve esencial para que el sistema democrático funcione con mayor legitimidad.