INFLACIÓN PERSISTENTE
Aunque los datos recientes indican una leve desaceleración inflacionaria, los precios en Guatemala continúan por encima de los niveles históricos. Controlar la inflación exigirá mantener una política económica ortodoxa y coherente. Para ello se necesitan dos ingredientes esenciales: un Banco Central independiente que aplique medidas técnicas sin interferencias políticas, y una política fiscal responsable que evite el gasto excesivo, especialmente en un año electoral. La historia demuestra que combatir la inflación requiere decisiones firmes y sostenidas, aunque sean impopulares. Sin una coordinación efectiva entre política monetaria y fiscal, los esfuerzos por estabilizar los precios podrían diluirse, afectando la confianza y el poder adquisitivo de los guatemaltecos.
LOS MENSAJES DEL FMI
La economía guatemalteca enfrenta 2023 con un entorno internacional lleno de incertidumbres, marcado por la desaceleración global, la inflación y las tensiones geopolíticas que limitan el comercio. Frente a ello, la política económica debe priorizar el control de la inflación, con una política monetaria más estricta y una fiscal responsable que evite gastos y subsidios populistas. Además, resulta esencial resistir el avance del proteccionismo y mantener la apertura comercial, ya que el libre flujo de bienes, capitales y tecnología ha sido históricamente clave para el progreso. Reforzar estas políticas es vital para afrontar los retos de un contexto global inestable y competitivo.
INFLACIÓN, DESACELERACIÓN Y PROTECCIONISMO
La desaceleración económica global y la inflación generalizada desafían la estabilidad de Guatemala en 2023. El país debe concentrarse en contener los precios mediante una política monetaria firme y una política fiscal prudente, evitando subsidios populistas. Al mismo tiempo, es crucial resistir las presiones proteccionistas y mantener una postura abierta al comercio, la inversión y el intercambio internacional para sostener el crecimiento y moderar los efectos de la crisis mundial.
INFLACIÓN, DESACELERACIÓN Y PROTECCIONISMO
La economía guatemalteca enfrenta 2023 con un entorno internacional lleno de incertidumbres, marcado por la desaceleración global, la inflación y las tensiones geopolíticas que limitan el comercio. Frente a ello, la política económica debe priorizar el control de la inflación, con una política monetaria más estricta y una fiscal responsable que evite gastos y subsidios populistas. Además, resulta esencial resistir el avance del proteccionismo y mantener la apertura comercial, ya que el libre flujo de bienes, capitales y tecnología ha sido históricamente clave para el progreso. Reforzar estas políticas es vital para afrontar los retos de un contexto global inestable y competitivo.
AMNESIA ECONÓMICA
El texto advierte sobre una “amnesia económica” que está resurgiendo en todo el mundo, haciendo olvidar las lecciones del pasado sobre los riesgos del populismo y las políticas proteccionistas. Estas medidas, que incluyen controles de precios, intervenciones políticas en bancos centrales y gasto público excesivo, ponen en peligro la estabilidad económica y el crecimiento sostenible. En el contexto electoral, esta tendencia se agrava por la tentación de ofrecer subsidios y dádivas para ganar votos, comprometiendo las finanzas públicas y la confianza internacional. Guatemala, con su reconocida estabilidad macroeconómica, debe proteger esa reputación evitando decisiones populistas y manteniendo la disciplina fiscal y la independencia de sus instituciones económicas.
REGALAR DINERO: UNA POLÍTICA INSOSTENIBLE
El uso de fondos públicos con fines políticos ha generado serias presiones fiscales en Guatemala. Bonos, subsidios y leyes como la de veteranos —que costará Q9.6 millardos en tres años— ejemplifican una práctica recurrente que pone en peligro la estabilidad macroeconómica. Aunque presentadas como políticas sociales, estas medidas suelen ser improvisadas y electoralistas, sin análisis técnico ni sostenibilidad. Para evitar repetir errores y proteger las finanzas públicas, se requiere crear una instancia técnica en el Congreso que evalúe el impacto fiscal y macroeconómico de toda iniciativa que implique gasto estatal. Sin una regulación responsable, el país se arriesga a futuras crisis o a mayores impuestos.
CUIDADO CON LOS SUBSIDIOS
El alza mundial de los combustibles representa un choque de oferta que eleva la inflación y reduce la producción. Aunque la experiencia internacional muestra que la mejor respuesta combina política monetaria y austeridad fiscal, los gobiernos suelen optar por subsidios, pese a sus múltiples problemas. En Guatemala, el subsidio aprobado aumentará el gasto en más de Q2.25 millardos y puede llevar el déficit fiscal por encima del 3.5% del PIB. Además, estos apoyos benefician sobre todo a sectores más acomodados, desperdician recursos y desincentivan energías limpias. La alternativa más eficaz son transferencias directas temporales, focalizadas y fiscalizables para proteger a los más vulnerables.
IMPACTO ECONÓMICO DE LA GUERRA
La guerra en Ucrania está generando repercusiones globales que afectan precios de energía, alimentos, finanzas y comercio, impactando también a Guatemala a través de la inflación y menor crecimiento económico. Aunque el comercio directo con los países en conflicto es limitado, los efectos se sentirán en las principales variables macroeconómicas. La respuesta del gobierno debe ser prudente y mesurada: la política monetaria debe vigilar la transmisión de la inflación internacional, la fiscal debe proteger a los hogares más vulnerables y facilitar la adaptación empresarial, evitando medidas populistas que puedan poner en riesgo la estabilidad macroeconómica lograda tras la recuperación de la pandemia.
EL ROL CLAVE DE LAS ESTADÍSTICAS
La pandemia evidenció la urgencia de contar con estadísticas confiables y oportunas, no solo en salud, sino también en empleo, ingresos, pobreza y actividad económica. Sin datos sólidos, el gobierno improvisa políticas, los inversionistas toman decisiones erradas y la ciudadanía carece de herramientas para exigir rendición de cuentas. El sistema estadístico nacional ha sido históricamente débil y opaco, favoreciendo a quienes lucran del desorden institucional. Fortalecer al Instituto Nacional de Estadística exige presupuesto adecuado, autonomía y resistencia a presiones políticas, para garantizar cifras técnicas y creíbles. Una reforma legal que asegure independencia y modernización del INE resulta impostergable.
APRETAR Y RELAJAR, EN ESE ORDEN
La pandemia obligó a los gobiernos a escoger entre dos enfoques: la contención, que busca inmunización gradual aislando solo a los vulnerables, y la supresión, basada en confinamiento estricto. La experiencia internacional muestra que el enfoque de contención, ensayado en países como Suecia, genera más contagios y muertes, volviéndose insostenible. En contraste, la estrategia checa de supresión permitió reducir contagios, reforzar el sistema sanitario y preparar una reapertura gradual con fuerte respaldo fiscal. El camino más viable parece ser aplicar confinamiento riguroso al inicio, invertir en capacidad hospitalaria y, luego, relajar medidas con cautela, manteniendo flexibilidad ante posibles rebrotes.
EL PUENTE SOBRE EL ABISMO
Las pandemias concluyen cuando la población alcanza inmunidad colectiva, ya sea por contagios previos o por vacunas, aunque estas últimas aún están lejanas en el caso del covid-19. Mientras tanto, el distanciamiento social es la única herramienta para ganar tiempo, evitar el colapso hospitalario y preparar tratamientos más efectivos. Este periodo de tres a cuatro meses exige una estrategia dual: salvar vidas y mitigar la recesión. La clave está en modular las restricciones y segmentarlas según población, territorio y sectores productivos, priorizando la reapertura gradual de actividades de bajo riesgo y alto impacto económico, con apoyo fiscal y sanitario sostenido.
EL “DILEMA” QUE NO ES TAL
La pandemia del covid-19 plantea un choque económico severo, pero no un dilema: sin vacuna ni medicamentos, el distanciamiento social es la única estrategia viable. La historia de la gripe española demuestra que las ciudades que aplicaron medidas estrictas lograron mejores resultados económicos y sanitarios que las que fueron reticentes. El reto actual es modular estas restricciones según la velocidad del contagio, conscientes de que habrá varias oleadas. En esta primera, el Estado debe suplir la caída del consumo y la inversión privados con un gasto público extraordinario, enfocado en salud, asistencia social y apoyo empresarial, ejecutado con transparencia.
LIMITAR LOS DAÑOS
El distanciamiento social, aunque necesario, provoca una súbita caída de la actividad económica nacional, agravada por la recesión mundial. La pérdida de confianza y la contracción de la demanda hacen imprescindible aplicar políticas que mitiguen los daños. La política monetaria debe proveer liquidez, reducir tasas de interés y estimular el crédito, aunque es insuficiente por sí sola. La política fiscal cobra mayor relevancia, con alivios tributarios y un aumento del gasto público para proteger empleo e ingresos. Las medidas actuales son correctas, pero insuficientes y deben complementarse por fases. La prioridad inmediata es salvar vidas y preservar los medios de vida de la población.
EL MUNDO NO NECESITA UNA GUERRA COMERCIAL
La economía mundial atraviesa una etapa de desaceleración marcada por el resurgimiento del proteccionismo, especialmente entre Estados Unidos y China. Las medidas restrictivas y las represalias comerciales han debilitado uno de los motores más importantes del progreso global: el libre intercambio de bienes. La historia demuestra que las naciones que abrieron sus fronteras prosperaron, mientras que aquellas que erigieron barreras enfrentaron crisis profundas, como ocurrió en la Gran Depresión de los años treinta. El comercio internacional permite a los países exportar lo que producen mejor, importar lo necesario y acceder a mayor variedad de bienes. Además, fomenta el desarrollo en economías menos avanzadas, que luego se convierten en mercados para los países ricos. Repetir errores proteccionistas solo agravaría la fragilidad actual de la economía mundial.
EL CENSO, LOS PRECIOS Y EL INE
El próximo censo de población, programado para 2018, y el cuestionado Índice de Precios al Consumidor reflejan la necesidad urgente de fortalecer la integridad del Instituto Nacional de Estadística. La confiabilidad de estos datos impacta decisiones clave en áreas como política fiscal, distribución electoral y programas sociales. Sin embargo, la estructura institucional del INE, dividida entre una Junta Directiva y un Gerente designado por el Presidente, debilita su independencia. Reformar la ley para que la Junta tenga plena autoridad sobre la gerencia permitiría blindar al INE de interferencias políticas y asegurar estadísticas veraces que sirvan al interés público.
EL IMPERATIVO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO
Acelerar el crecimiento del PIB debe ser prioridad si se quiere generar empleos formales, aumentar ingresos públicos y reducir desigualdades. Sin rebasar el techo del 4%, Guatemala seguirá estancada. Para lograrlo, se necesita una política económica integral que combine reformas institucionales con medidas macroeconómicas que favorezcan la inversión y el dinamismo empresarial.
UNA OPORTUNIDAD PARA LA INTEGRACIÓN ECONÓMICA
Aunque la integración económica centroamericana ha sido durante décadas más promesa que realidad, la unión aduanera entre Guatemala y Honduras representa un paso tangible y pragmático. Con voluntad política y acuerdos bilaterales, ambos países podrían construir un espacio económico compartido que siente las bases para una cooperación más profunda en la región, a pesar de los desafíos en soberanía, normativas y ejecución.
DIEZ MENSAJES DESDE EL FONDO
El FMI reconoce la estabilidad macroeconómica de Guatemala, pero advierte sobre riesgos crecientes vinculados a una baja recaudación, un déficit fiscal persistente y una gobernabilidad débil. El informe recomienda mantener políticas ortodoxas, mejorar la eficiencia tributaria, reducir exenciones fiscales y considerar un aumento del IVA. También alerta sobre la amenaza de condiciones crediticias más duras si no se actúa pronto. Las autoridades deben tomar en serio estos llamados, antes de que las condiciones económicas internacionales y locales se tornen más adversas.
IDEOLOGÍA Y POLÍTICA ECONÓMICA
El debate actual sobre el liberalismo ha mostrado la diversidad de enfoques ideológicos, recordando que la política económica no debe reducirse a dogmas. Economistas como Keynes y Hayek, aunque distintos, compartían la idea de evitar extremos autoritarios y apostaban por modelos flexibles según el contexto. Esta perspectiva pragmática sigue siendo vital: la economía debe adaptarse a realidades cambiantes y optar por las herramientas que mejor promuevan el bienestar, más allá de cualquier credo ideológico rígido.
INCERTIDUMBRE PRESUPUESTARIA
La falta de aprobación del presupuesto de ingresos y egresos para 2014 plantea una serie de desafíos financieros, administrativos y jurídicos. Esta omisión impide la ejecución de nuevas políticas, compromete ajustes salariales y debilita la credibilidad ante acreedores internacionales. Además, incrementa la opacidad en el gasto y complica el control del déficit fiscal, generando un escenario de inestabilidad económica e institucional.