SE NECESITAN ESTADÍSTICAS CONFIABLES
La falta de estadísticas confiables limita la capacidad de un país para diseñar políticas efectivas, atraer inversión y responder a las demandas ciudadanas. En Guatemala, encuestas esenciales como la ENIGH, ENCOVI y ENEI enfrentan retrasos o cancelaciones por falta de recursos, a pesar de su importancia para medir inflación, bienestar y empleo. Esta carencia deja al país sin información clave sobre pobreza, condiciones de vida y mercado laboral. Dotar al INE de recursos financieros y técnicos, así como fortalecer su autonomía institucional, es prioritario. La iniciativa 5917 en el Congreso representa una oportunidad crucial para consolidar su gobernanza y capacidades.
¿QUÉ PAÍS QUEREMOS?
El informe “Guatemala: ¿Qué país queremos?” del CES identifica propuestas para estructurar un eventual diálogo nacional, centradas en cuatro ámbitos: reformas institucionales que garanticen certeza jurídica; acciones económicas para incrementar productividad y crecimiento; medidas ambientales y urbanas que promuevan sostenibilidad; y fortalecimiento social que fomente la cultura de paz. La implementación enfrenta desafíos significativos, como la falta de perseverancia en políticas públicas y la resistencia al cambio. Priorizar iniciativas clave, como la reestructuración del sistema electoral y el combate a la desnutrición, es esencial para avanzar. El diálogo debe armonizarse con esfuerzos existentes para evitar rezagos frente a otros países.
PRESUPUESTO 2022: LO BUENO, LO MALO Y LO FEO
El presupuesto de 2022 fue aprobado tras un debate superficial centrado en el reparto clientelar del erario. A pesar de que permite fiscalización y cierto nivel de transparencia, el déficit fiscal será mayor al de 2021 y se incorporan aumentos injustificados en sueldos y programas dudosos. Se normaliza la opacidad en la asignación de recursos a ONGs y municipalidades, se permite financiar gasto corriente con deuda y persisten problemas estructurales como el crecimiento de la masa salarial y los agujeros financieros en clases pasivas e IGSS. Todo esto limita la capacidad del Estado para ofrecer servicios públicos esenciales.
ENFOCARSE Y PRIORIZAR
La capacidad limitada del Estado guatemalteco obliga a priorizar los recursos hacia los servicios públicos esenciales para generar un impacto real en el desarrollo. La atención primaria en salud y nutrición infantil, la educación primaria, la seguridad ciudadana y justicia, así como la infraestructura física y energética, constituyen los pilares que permiten a la economía y la sociedad funcionar con eficiencia. Intentar resolver todas las demandas sociales a la vez genera desperdicio y baja efectividad. Enfocar esfuerzos en estas prioridades, combinando prudencia fiscal y disciplina institucional, es fundamental para avanzar hacia un progreso sostenible y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
SIN CONFIANZA NO SE AVANZA
La pandemia ha mostrado que países con condiciones similares pueden enfrentar impactos muy distintos según la calidad de sus gobiernos. Según Francis Fukuyama, la confianza ciudadana en el poder ejecutivo es el factor clave en una crisis, y esta descansa en tres pilares: la experiencia técnica e imparcialidad de los gobernantes, el liderazgo de la autoridad máxima y la capacidad de construir consensos amplios. En Guatemala, el presidente Giammattei ha ganado respaldo en los dos primeros aspectos, pero el gran reto es consolidar el tercero. La ejecución transparente de recursos y la cooperación entre Ejecutivo y Legislativo serán decisivos para afrontar la emergencia y preparar la recuperación.
EL IMPERATIVO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO
El verdadero motor del desarrollo está en un crecimiento económico sostenido, capaz de generar empleos formales, mejorar el bienestar y aumentar los ingresos estatales. Guatemala sigue atrapada en un techo de 4% anual, lo que limita las oportunidades y debilita el sistema democrático frente al populismo. La clave no está en subsidios ni privilegios fiscales, sino en crear un entorno de negocios con certeza jurídica, infraestructura adecuada, educación de calidad y servicios públicos esenciales. Solo con políticas económicas integrales será posible incentivar al sector empresarial, la principal fuente de empleo sostenible.
LA CRISIS DE LOS MIGRANTES
El sufrimiento de los niños migrantes separados de sus padres evidencia la urgencia de abordar la migración desde la humanidad y la prevención. La verdadera solución pasa por generar empleo y fortalecer al Estado para proveer seguridad, justicia e infraestructura que eviten que más familias se vean forzadas a migrar.
FOMENTO AL EMPRENDIMIENTO
El impulso al emprendimiento en Centroamérica no debe centrarse en programas aislados, sino en garantizar condiciones estructurales como seguridad jurídica, educación de calidad, infraestructura eficiente y financiamiento accesible. La participación del Estado debe ser estratégica, enfocándose en eliminar cuellos de botella sin caer en el desperdicio de recursos replicando modelos inadecuados. El emprendimiento necesita respaldo institucional, pero también un entorno que lo respete y lo haga viable.
MÁS CRECIMIENTO, MÁS EQUIDAD
Las propuestas recientes sobre la desigualdad en Guatemala suelen caer en lugares comunes y afirmaciones vacías. Sin embargo, existen estudios serios, como el del BID, que desde hace años señalan tres ejes fundamentales para abordar la pobreza y la inequidad: capital humano, infraestructura e instituciones sólidas. Estas acciones deben ir acompañadas de una mayor recaudación fiscal y garantías de eficiencia en el gasto público. Sin voluntad política y sin reformas profundas al sistema, la desigualdad seguirá siendo un mal estructural.
¿UN NUEVO CONSENSO DE POLÍTICA ECONÓMICA?
Un grupo internacional de economistas convocado por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional elaboró la Declaración de Estocolmo, un documento que plantea ocho principios para guiar las políticas económicas del desarrollo. El texto enfatiza que el crecimiento económico no basta por sí solo, y que las políticas deben ser incluyentes, sostenibles y flexibles. Entre los puntos clave se encuentran la necesidad de equilibrar el mercado, el Estado y la comunidad; considerar el impacto del cambio tecnológico sobre la desigualdad; y reforzar la cooperación internacional para evitar medidas económicas unilaterales. La declaración no propone un paradigma nuevo, sino una actualización de los fundamentos clásicos para adaptarlos a los desafíos contemporáneos.
EVALUACIÓN DEL “PACTO FISCAL”
El Pacto Fiscal para el Cambio, parte clave de la agenda gubernamental guatemalteca, logró avances principalmente en la actualización tributaria, pero enfrenta dificultades serias en combatir la evasión y mejorar la transparencia del gasto público. Estas limitaciones amenazan la posibilidad de alcanzar un crecimiento económico sostenible, pues sin inversión efectiva en áreas críticas como salud, seguridad y educación, los pilares del desarrollo permanecen débiles.
TRÁFICO INSOPORTABLE
El congestionamiento vehicular en la ciudad de Guatemala afecta no solo la calidad de vida de sus habitantes, sino también su competitividad económica. Aunque se han propuesto megaproyectos como el Anillo Metropolitano, su viabilidad económica y efectividad son dudosas sin estudios previos. Alternativas más realistas incluyen restringir tráileres en la ciudad, mejorar el transporte público y fomentar medios sostenibles como la bicicleta. Una medida eficaz pero impopular sería establecer peajes urbanos que hagan pagar a los conductores por el uso de calles congestionadas, internalizando así los costos sociales que hoy soporta toda la comunidad. La experiencia internacional sugiere que estas son las soluciones más eficientes, aunque políticamente incómodas.