TRÁFICO, PODER Y COORDINACIÓN
El atasco capitalino no es solo un problema de movilidad. Es un problema de gobernanza. Se pierden horas productivas, competitividad, calidad de vida y oportunidades. Pero la solución no es únicamente más presupuesto. El núcleo del desafío es institucional.
EN EL NUEVO ORDEN GLOBAL: MESA O MENÚ
El orden económico internacional que conocíamos se debilita aceleradamente. En esta columna analizo qué implica este cambio para Guatemala y por qué, frente a un mundo más incierto y transaccional, necesitamos combinar reformas internas, diversificación externa y realismo estratégico, sin renunciar a los principios de la democracia liberal y la economía de mercado.
La inversión no prospera en tierra incierta
La inversión privada requiere un marco institucional predecible. Cuando las reglas son inciertas y la aplicación de la ley es inconsistente, el riesgo aumenta y la inversión se contrae. La evidencia internacional muestra que la certeza jurídica y el respeto a los contratos son condiciones necesarias para atraer inversión y sostener el crecimiento económico. El fortalecimiento institucional debe entenderse como una política económica central, no accesoria.
CRECER EN LA INCERTIDUMBRE
Guatemala es una economía pequeña y abierta: no decide los precios internacionales, pero sí puede decidir con qué reglas los enfrenta. Este artículo reflexiona sobre por qué la incertidumbre global no justifica la inacción interna y por qué las reformas institucionales, fiscales y de clima de negocios siguen siendo indispensables para elevar el crecimiento potencial del país.
LAS REGLAS DEL JUEGO SÍ IMPORTAN
Basada en mi participación en un foro reciente de FUNDESA, esta columna analiza por qué la justicia y las políticas públicas importan más de lo que se suele admitir cuando se habla de atraer inversión. Sin reglas claras y un Estado que funcione, Guatemala no despegará.
LAS CRISIS ENGENDRAN OPORTUNIDADES
La pandemia aceleró cambios globales que obligan a Guatemala a repensar su rumbo. La aplicación masiva de la vacuna es un paso esencial para restaurar la confianza, pero no bastará sin transformaciones más profundas. El país necesita certeza jurídica que estimule inversión y empleo, así como un Estado con capacidad de proveer servicios básicos y sostener sus finanzas. Reformar la justicia, los partidos políticos, el servicio civil y el sistema de control del gasto se vuelve imprescindible para adaptarse al mundo post pandemia. 2021 representa una oportunidad única para impulsar estas reformas con orden, técnica y visión de futuro.
UN “PLAN MARSHALL” INCOMPLETO
El Plan de Desarrollo para Centroamérica presentado por México, elaborado con apoyo de la CEPAL, busca reducir la migración hacia Estados Unidos mediante mayor recaudación, gasto en infraestructura, programas sociales y proyectos ambientales. Aunque parte de un diagnóstico correcto sobre las causas de la migración, la propuesta omite el punto más crítico: el colapso de la capacidad institucional en los países del Triángulo Norte. En Guatemala, la persistente desnutrición infantil y la migración de menores evidencian un Estado incapaz de cumplir funciones básicas. Sin una profunda reforma institucional que fortalezca justicia, seguridad, salud, educación y gestión pública, cualquier plan de inversión corre el riesgo de ser ineficiente e insostenible, incluso si cuenta con financiamiento internacional.
LA CORRUPCIÓN Y EL SISTEMA POLÍTICO
La corrupción en Guatemala opera como un sistema estructurado que ha mantenido unido al establishment político durante décadas, mediante redes de lealtades y acceso al poder. Aunque casos como La Línea o el Transmetro han expuesto estas prácticas, el verdadero cambio solo será posible con una reforma profunda del régimen político y una reconstrucción institucional del Estado para que este funcione en beneficio de los ciudadanos y no de los políticos.