EVALUACIÓN DEL RIESGO-PAÍS
Las recientes evaluaciones de S&P y Fitch ratificaron la calificación BB- para Guatemala, pero mejoraron la perspectiva de estable a positiva, resaltando la estabilidad macroeconómica, el bajo endeudamiento, la independencia monetaria y la resiliencia de las remesas. Sin embargo, el país sigue sin alcanzar el grado de inversión debido a sus debilidades político-institucionales. Entre ellas destacan la débil gobernanza, la percepción de corrupción, la polarización política y la falta de políticas de largo plazo que limiten la inversión y el crecimiento. A diferencia de consultoras como COPADES, las calificadoras internacionales consideran que estas deficiencias estructurales son el mayor obstáculo para acceder a mejores condiciones financieras internacionales.
DEGRADADOS
La firma Standard & Poor’s degradó la calificación de riesgo-país de Guatemala a BB-, reflejando su creciente preocupación por el estancamiento político, la falta de reformas estructurales y el débil desempeño fiscal. Esta rebaja encarecerá el crédito externo y restringirá aún más las condiciones financieras internas, afectando la inversión, el crecimiento y la generación de empleo. La ausencia de acuerdos para fortalecer instituciones clave y mejorar la recaudación tributaria mantiene elevados niveles de pobreza, lo que aumenta los riesgos de impago e ingobernabilidad. Superar esta situación exigirá reformas profundas en el sistema político y fiscal que los liderazgos actuales siguen sin adoptar.