LA TARDANZA PUEDE SALIR CARA
La discusión sobre la nueva ley contra el lavado de dinero no debería plantearse entre perfección o fracaso.
La ley vigente ya quedó rezagada frente a estándares internacionales más exigentes. La iniciativa 6593 mejora el marco actual; el dictamen la mejora aún más; y varias enmiendas también corrigen excesos y fortalecen garantías.
Lo importante ahora es no confundir perfeccionismo con parálisis.