TRADICIÓN QUE CREA VALOR
La Semana Santa guatemalteca no solo es una expresión cultural de enorme riqueza estética y espiritual. Es también un mecanismo de coordinación social que genera capital social, dinamiza sectores económicos clave y contribuye a la cohesión en un país marcado por la desconfianza institucional.
Este artículo propone un cambio de enfoque en política pública: dejar de ver la cultura popular como un lujo ornamental y empezar a entenderla como un activo estratégico.