INFLACIÓN, DESACELERACIÓN Y PROTECCIONISMO
La desaceleración económica global y la inflación generalizada desafían la estabilidad de Guatemala en 2023. El país debe concentrarse en contener los precios mediante una política monetaria firme y una política fiscal prudente, evitando subsidios populistas. Al mismo tiempo, es crucial resistir las presiones proteccionistas y mantener una postura abierta al comercio, la inversión y el intercambio internacional para sostener el crecimiento y moderar los efectos de la crisis mundial.
LITUANIA, GUATEMALA… Y TAIWÁN
Guatemala, como la economía más grande entre los países que mantienen relaciones diplomáticas con Taiwán, tiene la oportunidad de consolidarse como un socio estratégico clave en un momento de tensión geopolítica global. Mientras China avanza en su ofensiva diplomática en Centroamérica, Taiwán ha mostrado en Lituania cómo apoya con inversión estratégica y acceso a sus cadenas de suministro. En lugar de considerar un cambio hacia Pekín, Guatemala debería aprovechar su vínculo especial con Taiwán para impulsar proyectos de infraestructura, ampliar el tratado de libre comercio y promover inversiones de largo plazo, fortaleciendo así su desarrollo y posición internacional.
LA AMENAZA DEL PETRÓLEO
El precio del petróleo ha subido significativamente este año debido a que la demanda global, especialmente de China y Estados Unidos, supera a la oferta. Factores como tensiones geopolíticas en Oriente Medio, problemas climáticos en el Golfo de México, limitaciones en refinerías y la devaluación del dólar agravan la situación. Aunque se prevé cierto impacto inflacionario y una desaceleración económica moderada, la oferta y la demanda tenderán a ajustarse gradualmente, salvo que los conflictos geopolíticos impidan dichos ajustes.