LAS REGLAS DEL JUEGO SÍ IMPORTAN
Basada en mi participación en un foro reciente de FUNDESA, esta columna analiza por qué la justicia y las políticas públicas importan más de lo que se suele admitir cuando se habla de atraer inversión. Sin reglas claras y un Estado que funcione, Guatemala no despegará.
TRANSPARENCIA Y CLIMA DE NEGOCIOS
Las decisiones de inversión ya no dependen solo de factores económicos, sino de la calidad de la gobernanza, la sostenibilidad social y la transparencia institucional. Según Eric Farnsworth, Guatemala enfrenta una oportunidad histórica con el nearshoring y friendshoring, pero solo podrá aprovecharla si fortalece el Estado de Derecho, la certeza jurídica, la infraestructura y el capital humano. Los inversionistas buscan entornos confiables y éticos, por lo que la corrupción y la debilidad institucional son barreras críticas. Farnsworth propuso medidas audaces como impulsar la digitalización del Estado, financiar la seguridad y avanzar hacia la incorporación al USMCA. La ventana de oportunidad es corta, y aprovecharla exige liderazgo, integridad y acción inmediata.
UNA NUEVA OPORTUNIDAD
El auge del nearshoring abre oportunidades para atraer inversión extranjera, ya aprovechadas por Panamá y Costa Rica gracias a su seguridad jurídica, apertura comercial y capacidad de innovación. Guatemala, en cambio, necesita mejorar su infraestructura, marco institucional y paz social para no quedar rezagada en esta transformación económica.
FALTA CREAR OPORTUNIDADES
Guatemala figura entre los países menos atractivos de Latinoamérica para la inversión, según el Índice Global de Oportunidades del Milken Institute, donde ocupa el puesto 97 a nivel mundial y 11 regional. Aunque se destaca en estándares internacionales, muestra debilidades graves en servicios financieros, fundamentos económicos, marco institucional y, especialmente, percepción de negocios, donde figura entre los últimos lugares. Estos resultados evidencian que no basta con promover sectores estratégicos ni con resaltar ventajas naturales o estabilidad macroeconómica: la clave está en fortalecer el estado de derecho, garantizar certeza jurídica, combatir la corrupción y construir instituciones confiables que generen confianza.
CÓMO (NO) ATRAER INVERSIONES DE CHINA
El debate sobre si Guatemala debería romper con Taiwán para establecer relaciones con China Popular se centra en la expectativa de mayores inversiones extranjeras. Sin embargo, la experiencia de países como Costa Rica, El Salvador y diversas naciones africanas muestra que el simple cambio de lealtades diplomáticas no garantiza un flujo significativo de capital chino. Las razones radican en la importancia del clima de negocios y de instituciones sólidas para atraer inversión sostenible. En el caso guatemalteco, la prioridad debe ser fortalecer el Estado, garantizar certeza jurídica y generar condiciones competitivas, de modo que el país sea atractivo no solo para China o Taiwán, sino para inversionistas globales.
EFECTOS ECONÓMICOS DE LA CRISIS POLÍTICA
La decisión del presidente de Guatemala de expulsar al comisionado de la CICIG ha generado preocupación a nivel internacional. The Economist advierte sobre el daño reputacional que esto causa y recalca que combatir la corrupción fortalece la economía a largo plazo. Moody’s coincide, señalando que el debilitamiento institucional afecta la inversión y podría empeorar la calificación del país. El respaldo empresarial al fortalecimiento institucional es urgente para evitar un mayor deterioro económico.
CONVIENE TOMAR NOTA
Guatemala mantiene una relativa estabilidad macroeconómica y una reputación positiva en el cumplimiento de sus deudas, lo que le permite acceso a los mercados financieros internacionales. Sin embargo, sus calificaciones de riesgo-país permanecen en el nivel de “no inversión” debido a una baja carga tributaria, debilidades institucionales, crecimiento económico limitado y problemas estructurales persistentes. Las agencias Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s coinciden en reconocer la estabilidad fiscal y monetaria, pero advierten que la falta de reformas y de fortalecimiento institucional obstaculiza el desarrollo y frena el avance hacia mejores calificaciones.
NO LO PUEDO CREER
Una analista de Pimco quedó sorprendida por las cifras contradictorias de Guatemala: un país que destaca en estabilidad macroeconómica, pero que arrastra niveles alarmantes de pobreza, desnutrición y baja productividad. Esta dualidad, reflejo de una estructura económica informal y una inversión mínima en capital humano, impide cerrar brechas frente a sus vecinos. Sin una mejora real en salud, educación, infraestructura y justicia, Guatemala seguirá siendo un enigma desconcertante para el mundo financiero.
GUATEMALA VISTA DESDE WALL STREET
Guatemala, miembro de los mercados financieros internacionales desde 1996, es evaluada periódicamente por calificadoras como Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s. Estos análisis van más allá de los indicadores económicos, considerando también factores políticos, sociales e institucionales. Aunque el país destaca por su estabilidad macroeconómica, crecimiento moderado y buen historial crediticio, las calificaciones revelan profundas debilidades estructurales: instituciones débiles, justicia ineficiente, infraestructura precaria y desigualdad persistente. La brecha entre el buen manejo financiero y la fragilidad institucional condiciona la confianza internacional y el potencial de inversión, marcando una hoja de ruta clara para las políticas públicas orientadas a un desarrollo sostenible.