ES EL HAMBRE, NO LA VIOLENCIA
Guatemala pasó de ser un tema marginal en la política exterior de Estados Unidos a convertirse en una preocupación de seguridad nacional debido al narcotráfico, el terrorismo y la migración ilegal. Según la CBP, la migración guatemalteca se debe principalmente al hambre y la falta de oportunidades económicas, más que a la violencia. Esto plantea la necesidad de priorizar la generación de empleo formal, la reducción de la pobreza y el fortalecimiento institucional. Una agenda compartida entre Guatemala y Estados Unidos debería centrarse en seguridad, gobernabilidad y prosperidad, pero con liderazgo guatemalteco y visión de Estado.
VIOLENCIA E INTELIGENCIA
La reciente ola de violencia en el área metropolitana expone la fragilidad del Estado frente al crimen organizado y la falta de una estructura sólida de seguridad. Aunque existen compromisos desde los Acuerdos de Paz y el Plan Visión de País, los avances han sido mínimos. El fortalecimiento de la Policía Nacional Civil es insuficiente sin una coordinación integral entre instituciones. Es esencial poner en marcha plenamente la Dirección de Inteligencia Civil (DIGICI) y establecer un sistema nacional de inteligencia y seguridad que funcione con transparencia, control y recursos adecuados. La aprobación de la Ley Marco de Seguridad resulta indispensable para enfrentar eficazmente la violencia y consolidar una estrategia duradera.