LA ESQUIVA REACTIVACIÓN ECONÓMICA
Aunque la Junta Monetaria redujo la tasa líder de interés por primera vez en una década, esta medida tendrá poco impacto si no se acompaña de confianza en el rumbo del país. Las condiciones globales se están endureciendo, el acceso al financiamiento externo será más caro, y la política fiscal carece de fuerza ante un Estado pequeño y con bajo margen de maniobra. Sin reformas estructurales que fortalezcan la capacidad productiva —como seguridad jurídica, inversión eficiente, lucha contra la corrupción y fortalecimiento institucional— no hay estímulo monetario o fiscal que logre reactivar la economía de manera sostenida.
EL DILEMA DE LA POLÍTICA MONETARIA
Con una inflación anual del 9.1%, el Banco de Guatemala enfrenta la difícil tarea de equilibrar el control de precios con el mantenimiento del crecimiento económico. Su principal herramienta, la tasa de interés líder, puede frenar la inflación al restringir el crédito y el consumo, pero también puede desacelerar la actividad productiva. Dentro de la Junta Monetaria existen posturas divididas: unos atribuyen la inflación a factores externos como el alza mundial de materias primas, mientras otros sostienen que también existen presiones internas y expectativas que deben controlarse. La decisión final deberá basarse en datos objetivos y en el interés nacional, evitando sesgos ideológicos o presiones políticas.