¿A UN PASO DEL GRADO DE INVERSIÓN?
La mejora reciente de Fitch Ratings es una buena noticia: reconoce nuestra prudencia macroeconómica y el bajo endeudamiento público. Sin embargo, las calificadoras coinciden en algo esencial: sin instituciones fuertes, sin Estado de Derecho y sin certeza jurídica, no habrá grado de inversión posible. El reto no está en las cifras, sino en la política.