OPORTUNIDADES Y AMENAZAS PARA LA ECONOMÍA
Fitch Ratings reafirmó la calificación BB- de Guatemala, destacando la estabilidad macroeconómica, bajo nivel de deuda y reservas internacionales, pero señaló como debilidades la baja recaudación tributaria, la débil institucionalidad y los pobres indicadores de desarrollo humano, problemas exacerbados por la inoperancia política. Las amenazas incluyen déficit fiscal creciente, disfuncionalidad parlamentaria y riesgos de eventos políticos internos y externos que podrían frenar la recuperación económica. Entre las oportunidades destacan reformas fiscales, incremento de inversión y cierre de brechas de infraestructura, así como mejoras en gobernanza y desarrollo humano mediante reformas profundas a las instituciones estatales.
PROBIDAD E IMPUESTOS: EL CÍRCULO VICIOSO
Las agencias de calificación financiera advierten que la baja recaudación tributaria y el limitado crecimiento económico de Guatemala elevan el riesgo percibido sobre su capacidad de pago. Esto impide mejorar su calificación de riesgo-país. La desconfianza ciudadana en el uso de los fondos públicos alimenta una baja moral tributaria, generando un círculo vicioso. Romperlo requiere priorizar la transparencia y el combate a la corrupción. Estudios internacionales muestran que la corrupción encarece los negocios, reduce inversiones y obstaculiza el desarrollo. En Guatemala, una agenda nacional contra la corrupción podría ser la base para avanzar en gobernabilidad, financiamiento e inversión.
CONVIENE TOMAR NOTA
Guatemala mantiene una relativa estabilidad macroeconómica y una reputación positiva en el cumplimiento de sus deudas, lo que le permite acceso a los mercados financieros internacionales. Sin embargo, sus calificaciones de riesgo-país permanecen en el nivel de “no inversión” debido a una baja carga tributaria, debilidades institucionales, crecimiento económico limitado y problemas estructurales persistentes. Las agencias Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s coinciden en reconocer la estabilidad fiscal y monetaria, pero advierten que la falta de reformas y de fortalecimiento institucional obstaculiza el desarrollo y frena el avance hacia mejores calificaciones.
RIESGO, PARA QUÉ TE QUIERO
Standard & Poor’s y Moody’s mejoraron la perspectiva de Guatemala gracias a su estabilidad macroeconómica, bajo nivel de deuda externa y prudente manejo fiscal. Sin embargo, Moody’s advierte dos grandes desafíos: aumentar los ingresos tributarios y romper el patrón de gasto electoral que incrementa el déficit al final de cada gobierno. Una buena calificación crediticia permite acceder a créditos internacionales con mejores condiciones, financiar proyectos productivos y reducir la presión sobre el crédito interno. Además, fortalece la reputación financiera del país y abre oportunidades para inversiones y alianzas público-privadas. Conservar y mejorar esta calificación es esencial para el desarrollo sostenido.
GUATEMALA VISTA DESDE WALL STREET
Guatemala, miembro de los mercados financieros internacionales desde 1996, es evaluada periódicamente por calificadoras como Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s. Estos análisis van más allá de los indicadores económicos, considerando también factores políticos, sociales e institucionales. Aunque el país destaca por su estabilidad macroeconómica, crecimiento moderado y buen historial crediticio, las calificaciones revelan profundas debilidades estructurales: instituciones débiles, justicia ineficiente, infraestructura precaria y desigualdad persistente. La brecha entre el buen manejo financiero y la fragilidad institucional condiciona la confianza internacional y el potencial de inversión, marcando una hoja de ruta clara para las políticas públicas orientadas a un desarrollo sostenible.